XIV BIENAL INTERNACIONAL DE ARQUITECTURA DE BUENOS AIRES

EXPOSICIÓN OBRA KALASUR | 21 octubre 2013

La obra expresa nuestra visión de la arquitectura que conjuga  lo regional con la contemporaneidad  y  responde a la presencia de un terreno con una topografía accidentada inmersa en el bosque Patagónico, las condicionantes de la mano de obra local (hábil en el uso de materiales específicos como la madera y la piedra), un presupuesto modesto y las restricciones formales de la zona (pendientes de techo mínimas de 30°, usos mínimos de materiales de la zona). El terreno es un breve cañadón, cuyas pendientes inversas decrecen hacia su interior, por donde corre un arroyo angosto. Implantamos el edificio de manera de que todos sus ambientes  disfruten del paisaje propio del lote y del sol del este. Es por esto que el mismo se dispuso ocupando la totalidad del terreno, creando un frente a nivel de la calle que capta la atención desde la misma, y liberando de esta manera el bosque interior, con gran cantidad de árboles autóctonos. Las pendientes son aprovechadas para generar grados de privacidad relacionados con las funciones, estar, ocio, dormir, descansar, contemplar. En un primer nivel se ubican los espacios sociales, directamente relacionado con el acceso y a su vez protegida de la calle por la pendiente del lote. En el nivel intermedio se encuentran las áreas de descanso de los departamentos, vinculados al bosque. Este mismo nivel abarca las áreas sociales de la vivienda unifamiliar. Más abajo aparecen los dormitorios de la misma. La relevancia del techo nace del valor especial que tiene este elemento  en el sur. El color blanco busca destacar el edificio que se hunde en el bosque, otorgándole identidad. Utilizamos la chapa como terminación del  techo inclinado y cerramiento vertical con la idea de generar un volumen que acompañe el lenguaje formal del edificio, poniendo en mayor  evidencia la exigencia de las pendientes pronunciadas, pero este se trasforma en un volumen expresivo.  Cinco ventanales elevados sobre el nivel de la planta alta son el resultado de la búsqueda de incorporar el paisaje del bosque que crece al otro lado de la calle  y captar la luz del oeste en el otoño e invierno. En el verano los altos arboles se encargan de filtrar la luz. Estos altos ventanales se sitúan sobre las áreas de estar y hacen que el paisaje atraviese y se incorpore al espacio interior. Elegimos reforzar el carácter rustico o elemental de los materiales: piedra,  madera en bruto obtenida en su totalidad de los arboles exóticos que ocupaban el área construida  y hormigón a la vista, para potenciar y definir los volúmenes que forman el conjunto.