El PROYECTO se encuentra sobre un lote ubicado en San Martin de los Andes sobre la ruta 62 camino al Lago Lolog. En una zona donde se están desarrollando durante los últimos años una gran cantidad de nuevos emprendimientos inmobiliarios, loteos residenciales y turísticos de jerarquia como Rincón Radales, Club de campo Peñón del Lolog, Estancia los Ñires, Noregon entre otros. Al analizar la zona y las tendencias y ofertas turísticas existentes junto con el comitente propusimos un emprendimiento en San Martín de los Andes que tenga alto impacto y novedoso en la arquitectura. Proyectamos un apart hotel spa 4 estrellas con excelentes servicios y actividades, con suites y departamentos de gran confort y lujo, aprovechando al máximo el entorno patagónico, las extensas áreas verdes y las excelentes vistas. Inicialmente el emprendimiento turístico se construiría sobre un lote de 5166 m². Tras una presentación del anteproyecto y las imágenes, se decidió adquirir un lote adyacente, ampliando notablemente las posibilidades del proyecto. Contando con una superficie de aproximadamente 10000 m², ganado en cantidad y calidad de servicios y áreas verdes. El interés principal es crear un objeto arquitectónico que se destaque fuertemente en el terreno y el paisaje, manteniendo el dialogo con los mismos. Se crearon 3 piezas cuya relación se dan en la materialidad, la interrelación entre ellas y sus funciones y el trabajo sobre el vacío. Cada volumen se acomoda sobre los desniveles del terreno componiendo un nuevo paisaje.En el sector más elevado del lote ubicamos una pieza con unidades de 1 dormitorio y suites- lofts en los extremos . Esta disposición permite que todas las unidades desde sus ambientes principales obtengan excelentes visuales, acompañadas con un deck amplio y continuo frente a las mismas. Sobre el contra frente, dispusimos de la circulacion un deck semicubierto y continuo por donde se ingresa a las unidades. 
La segunda pieza apoya sobre la cota -2.80 y es donde dispusimos los amenities y servicios del hotel: resto-bar, piscina climatizada, quincho, spa, pileta con in-out y gimnasio. Usamos cada uno de estos espacios para generar una única pieza que se disgrega a través de los vacíos y los espacio que van surgiendo ,generando un interesante recorrido a través de los mismos y ampliando las visuales de los espacios interiores. La primera y segunda pieza se vinculan con un volumen vidriado en doble altura.En el sector más bajo del terreno ubicamos el volumen con los departamentos de 2 dormitorios en continuidad con el lenguaje de las unidades de 1 dormitorio. Las unidades se desarrollan cada uno en un solo nivel, cuyo espacio principal es el estar-spa y terraza privada. Este ambiente contínuo atraviesa la vivienda a lo ancho generando una interesante trasparencia de lado a lado del edificio. El spa consiste en una sala de relax y mini piscina climatizada interior. En verano una gran ventana corrediza permite incorporar el exterior a la vivienda. Esta unidad de lujo posee 2 dormitorios muy amplios, una cocina con barra-mesa central, 2 baños completos, y un gran deck con parrilla. En concordancia con idea de tener un apart hotel para relajarse y disfrutar del paisaje patagónico y la naturaleza, todas las unidades cuentan con un espacio de relax con camilla para masajes y jacuzzi. Este espacio lo separamos del baño propiamente dicho creando un espacio único en el interior de cada vivienda generado específicamente para la acción de relajarse y disfrutar, aprovechando siempre las mejores visuales y conectado también un deck exterior.La envolvente de piedra define las volumetrías principales. El material pesado potencia el trabajo de los vacíos que aparece a través de las transparencias de los vidrios, los espacios intermedios y pone en evidencia el juego dinámico de las luces y las sombras. A la distancia, desde la ruta las tres contundentes piezas de piedra se destacan en el paisaje y captan la atención de quienes transitan por ella. En el recorrido interior y cercano los vacíos son los que adquieren mayor potencia espacial y caracterizan de manera particular cada espacio al mismo tiempo que van enmarcando y potenciando las visuales. El hotel se descubre en primera instancia desde la ruta, pero el acceso principal se realiza por la calle lateral, ingresando por la fachada trasera dl edificio, con el fin de redescubrir las imponentes vistas una vez dentro del complejo. Al llegar a la recepción obtenemos una vista profunda del Cordón Chapelco y los Cerros de Lolog. La recepción participa del espacio en doble altura y con envolvente de vidrio que conecta en el nivel inferior con el resto-bar. Una chimenea central y exenta se convierte en el elemento principal del ambiente que se diluye en el paisaje. El recorrido interior – exterior que va atravesando los diferentes sectores del apart hotel es un espacio más del mismo, que le brinda dinamismo y diversidad, relacionando los diferentes usos