Ubicada en un lote del barrio privado Santa María de los Olivos, en la Pilar, la vivienda se desarrolla como una envolvente de piedra gris clara. El lote es plano y no presenta condicionantes importantes para el proyecto salvo unas diagonales sutiles en su configuración que influyeron y fueron modificando la forma básica de la casa a medida que desarrollamos el programa y la implantación. El volumen de piedra se va desarmando y modificando a través de los vacios, quiebres y cambios de dirección, que buscan darle dinamismo interior como exterior a la vivienda.
El programa de una vivienda de  residencia permanente para una familia que necesita 2 dormitorios, un dormitorio principal en suite y un estudio en la planta alta, estar, comedor, family room y cocina con una fuerte intención de generar fluidez, comunicación y dinamismo con  los espacios  sociales de la planta baja. Los ambientes tienen la posibilidad de ser recorridos desde diferentes puntos y a su vez se integran o se aíslan entre sí según el destino que tenga en cada momento. La idea fue responder una familia dinámica y ampliar las posibilidades de usos de la casa, permitiendo la idea de compartir, de reunión y a su vez de privacidad en caso de necesitarla.
La cocina y el comedor tienen como división un mueble-tabique de madera, realizado en tablas verticales de anchos variables. El mismo lleva dos grandes puertas continuando con el mismo dibujo del revestimiento, que al abrirse y embutirse permite que ambos ambientes se incorporen. A su vez la isla central de la cocina actúa como un segundo elemento de transición entre el comedor y el área de la cocina. La misma se diseño de manera llamativa, con formas curvas en granito reconstruido en color verde manzana brillante.
La estructura de columnas independientes y tabiques de hormigón armado visto con losa de hormigón armado sobre la planta baja sirven para definir y destacar los espacios interiores, permitiendo grandes aberturas en los ambientes principales.
En la planta alta el techo inclinado de chapa y estructura de madera, con cielorraso de tableros enchapados en madera brinda  calidez a los dormitorios y minimiza la forma del mismo.
Los cerramientos se realizaran en bloques de hormigón celular de 20 cm, con el fin de obtener un óptimo confort térmico interior.
Un volumen de hormigón armado a la vista, se despega de la casa y une al jardín. En el mismo dispusimos una galería y parrilla semicubierta por la losa de hormigón atravesada por lucernarios circulares que permiten la entrada de luz natural. El volumen termina en una habitación que actualmente será usada como gimnasio pero que es apta para varios usos (habitación de servicio, sala de juegos, escritorio de trabajo, etc). La galería es ideal para las reuniones con amigos fundamental en esta familia, y permite mediante la incorporación de paneles móviles de vidrio y la previsión de un sistema de acondicionamiento térmico que pueda usarse a lo largo de todo el año.