La Reserva es una de los nuevos barrios cerrados que se están desarrollando sobre la ruta 62, camino al Lago Lolog. Se caracteriza por estar compuesto por dos sectores ubicados a cada lado de la ruta provincial n°62. El lote se ubica en la parte más alta del loteo con una vista abierta hacia el Cordón Chapelco por un lado y hacia el cerro Colorado y Sabana hacia el noroeste.

          Una pareja joven de Buenos Aires, habituada a viajar por el mundo y con profesiones relacionadas al marketing y el diseño, nos encargó proyectar y construir su vivienda en San Martín de los Andes, donde vendrán a vivir una vez concluida la obra.
Desde un inicio buscamos que el proyecto representara el ideal de vanguardia de la pareja y tuviese una fuerte apertura hacia el paisaje. La idea fue crear unas cajas rocosas que al ahuecarse incorporaran el entorno. El color negro identifica a nuestros clientes- elegido en su ropa, sus implementos, etc.- por lo que será usado como color principal en la casa a través de la piedra negra San Luis.
El área principal de la casa está compuesta por el estar, comedor y cocina totalmente integrados en un único ambiente, conectado al exterior por dos grandes ventanales enfrentados. Los ventanales siguen de forma continua acompañando los espacios que llevan a las 2 habitaciones ubicadas en la planta baja y hacia el sector de áreas de servicio como despensa y lavadero. Esto provoca un recorrido interior continuo en contacto permanente con el exterior que se expresa en una fachada vidriada de carácter horizontal.

          Para destacar este volumen se optó dejar la pendiente natural del terreno para generar un
Hacia el sector de acceso se ubica el espacio guarda coches, sobre el que se destaca el volumen de la planta alta en dirección opuesta al espacio principal de la planta baja, provocando salientes y voladizos de fuerte carácter formal. Hacia el otro extremo de este segundo nivel dispusimos el dormitorio principal, que se extiende como un mirador que enfoca el paisaje.
El hall de acceso, la escalera y la circulación superior actúan como una clara transición entre los espacios domésticos y el espacio de trabajo. El estudio en la planta alta, puede usarse sin necesidad de invadir las actividades familiares y su ubicación independiente asegura un buen grado de aislación acústica.
        Los techos se manejan de dos maneras diferentes, sobre la planta baja se construirá una terraza accesible que contará con sectores ajardinados y áreas de deck. El techo verde recompone la superficie verde que ha sido reemplazada por la construcción. Al ser construida con un sistema de drenaje absorbe mejor el agua de lluvia y por otro lado actúa como un excelente aislante térmico.
        El techo sobre la planta alta es de chapa negra, dándole cierre al volumen negro superior. Las pendientes se utilizan para generar un movimiento del volumen que remarca la dirección contraria al volumen del nivel inferior.
El murete de piedra negra de San Luis, se utiliza como envolvente continua para materializar el color negro que buscaban nuestros clientes y otorgarle una mirada regional a la forma. En los grandes vanos se utilizan parasoles de madera oscurecida para dar intimidad y crear una trama de luz y sombra interior.

Interiormente se seleccionó una paleta acotada de materiales buscando generar una continuidad entre los ambientes. El hormigón armado visto, trabajado con diferentes texturas a través de los encofrados) aparece en la estructura exenta de la planta libre, en el volumen de los locales húmedos que también permanece como una caja aislada que define el espacio interior y en el mobiliario fijo de los baños. La piedra negra de San luis se usa también para los pisos tanto interiores como exteriores de la planta baja y en los revestimientos de los locales sanitarios. La madera oscurecida se usó para el equipamiento de cocina y todas las aberturas exteriores e interiores. 
Frente al área de estar, comedor y cocina está la pileta que funcionará con agua climatizada mediante un sistema de caldera solar. La continuidad del piso de piedra y los ventanales de piso a techo convierten a estos espacios en un único espacio completamente integrado y de flexibilidad de usos, multiplicando la superficie de la casa.
El sistema de calefacción que ha sido propuesto es a través del uso de una bomba de calor con geotermia. El terreno tiene una temperatura constante durante todo el año a cierta profundidad (entre 1,5 y 2m) donde se coloca el sistema captador a, un circuito cerrado de tubos enterrados que extraen el calor del terreno para entregarlo al interior de la vivienda. Este sistema se usará con un sistema de suelo radiante y para obtener el agua caliente sanitaria. Este sistema es acompañado por una elección de materiales que ayudaran a reducir las pérdidas de calor de la vivienda, los muros tendrán una buena condición de masa gracias al uso del revestimiento de piedra y a su vez el acabado interior será con placas de yeso con aislación de lana de vidrio de 5cm, entre las mismas y el ladrillo cerámico hueco. Las aberturas de madera llevarán doble vidriado hermético. El techado se realizará con aislación térmica de poliuretano proyectado de 2” y la terminación interior será con doble placa de yeso de 12 mm de espesor. El color negro del piso y del revestimiento de muros es un factor que también ayudará a la ganancia térmica interior a lo largo del día.
Todas los ambientes cuentan con ventilación cruzada para ayudar a mantener fresca la casa durante la época de verano.