La casa se ubica en un lote con una interesante pendiente en el Club de campo peñón de Lolog, cercano  a otros loteos de jerarquía como Estancias Los Ñires  y el Club de Campo Nóregon. Proyectamos la vivienda de vacaciones para un matrimonio de Buenos Aires y sus hijos buscando que pudiesen disfrutar de las mejores vistas hacia el entorno. Para ello invertimos el programa, así el estar comedor, la cocina y el dormitorio principal fueron ubicados en la planta alta desde donde logramos excelentes visuales.
La búsqueda formal y expresiva se centró en un fuerte manejo de los volúmenes, los vacíos y el material.  La planta alta se destaca como un volumen claro y contundente que flota y se apoya sobre el volumen inferior, construido en hormigón armado visto. El volumen superior se revistió en piedra y posee un gran juego expresivo gracias al juego de vacios que se forma a través de los huecos que penetran en el incorporando el exterior, ya sea en los aventanamientos en los semicubiertos o los decks perimetrales que recorren la casa y el patio de acceso. La piel  de piedra que reviste este volumen juega un papel preponderante en la elaboración  de esta pieza ya que se colocó de manera  continua incluso en las esquinas donde la misma no pierde continuidad en sus aristas.
Al trabajar estos dos volúmenes superpuestos logramos el objetivo de que la casa tuviera una lectura horizontal sobre el terreno, generando así una mejor relación con la pendiente del lote. De esta manera, con los decks laterales que vuelan para encontrarse con el terreno sin llegar a tocarse, también logramos vincular la planta alta de carácter social con el parque a través de unos pocos peldaños.